Taller de armónicos (Madrid)

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Fecha:
martes 9 abril 2019 (19:00 -20:30)
Coordinadora : Rosa Moya
Precio: €10, Socios 8€
El canto difónico o armónico consiste en una técnica vocal donde pueden hacerse audibles simultáneamente dos o más notas.

Son los colores del sonido permitiendo diferenciar unos timbres de otros.

Ayudan a equilibrar los dos hemisferios cerebrales pues implica tanto a la parte lógica, resonando en la parte izquierda, debido a las proporciones matemáticas, como a la parte derecha, creatividad e intuición.

La belleza de esta técnica es que evita la mente, y va hacia el Ser Esencial, sin analizar nada.

Más beneficios del canto de armónicos:

-Reduce el estrés.

-Lleva al cuerpo a la relajación más absoluta.

-Ayuda a la meditación.

-Disuelve todo lo que no está vibrando armónicamente.

-Estimula la depuración de toxinas.

-Induce a la relajación muscular por lo que calma los dolores.

-Y sobre todo, conduce al oyente a una experiencia de paz, calma y serenidad.

Profesora: Encarnación Fernández Justicia

Profesora de música, flautista, percusionista.

Terapeuta vibracional, Cuencos tibetanos, canto de armónicos, flauta indígena, pandero chamánico, gong, kigonki…

Desde muy pequeña la música me ha fascinado, con mis primeros ahorros me compré la que sería mi compañera de recorrido, una flauta de madera, y un método donde estudiar y sacar de oído canciones que me gustaban.

Después llegó la guitarra, más adelante la flauta barroca y finalmente, la flauta travesera.

Más tarde, por diversión, llegó la percusión: batería, congas, xilófonos, marimbas….

Llegó un momento que tocar en bandas y charangas, cantar en coros, no me llenaba, con lo que lo dejé todo y empecé a investigar más en la música del corazón, improvisaciones desde el amor sin partituras que llenaban de rigidez mi vida, y así fue cómo llegaron a mi vida esos otros instrumentos que sanan los pensamientos, las actitudes y te llevan a encontrarte contigo misma. Los cuencos tibetanos y el canto de armónicos.

Desde entonces, mi vida ha cambiado. Veo los beneficios en mí:  calmo la mente y  me lleno de paz.

Cantarme todos los días por el placer de hacerlo, mandar el canto de armónicos a una parte del cuerpo para relajarla, llenar de luz cada uno de los pensamientos densos que suelo tener diariamente es casi, para mí, como el respirar.

Llevo años haciendo talleres, enseñando a buscar el armónico en las personas y a utilizar el cuenco complementando así, vibracionalmente, dos herramientas muy poderosas para el Ser Humano.